
Cierre / Palabras del Dr. Pedro
Del Piero, Presidente de la Fundación Metropolitana
y del Ing. Rafael Delpech, Secretario de Agricultura, Ganadería,
Pesca y Alimentos de la Nación

 |
Descargar este documento |

Dr. Pedro Del Piero
Alterando un poco la finalización del panel anterior,
respetando la agenda del Secretario, brevemente un par de
reflexiones a modo de cierre de este seminario, donde estamos
muy muy satisfechos de haber logrado tres paneles con intervención,
como dijimos al principio de esta jornada, de los actores
reales en un tema que sin lugar a dudas tiene envergadura
regional, metropolitana. Es necesario pensarlo y encararlo
de esa forma y simplemente a modo de primera conclusión
mi sensación personal es que aquí hay dos
andariveles para trabajar en profundidad, que no digo que
sean los únicos pero si que son los que han surgido
con mucha energía en la exposición y en las
preguntas de cada uno de los paneles.
Uno, en el sector público la necesidad de ejercer
el poder de policía en el control de calidad y de
sanidad. Quizás haya mucho camino por recorrer, hay
muy buenas intenciones, lo escuchamos en la exposición
del ingeniero del SENASA pero reiteramos que es todo un
andarivel muy importante desde lo público como responsabilidad
primaria, por dos motivos: por la defensa de la salud pública,
de los consumidores, y por la competitividad que todo control
de calidad promueve y facilita. El otro andarivel hace a
lo privado, o por lo menos a la necesidad de coordinar en
forma muy importante, en forma superlativa, todos los recursos
que tenemos instalados. Realmente la Región Metropolitana
cuenta con canales de información y comunicación
de muchísima intensidad y estamos en condiciones,
o deberíamos estarlo, para aprovecharlos al máximo.
Desde productores hasta consumidores cada uno defendiendo
los propios intereses operando sobre una fuerte densidad
de información y de transparencia que haga y facilite
el funcionamiento de los mercados. Sin ninguna duda el tema
de los mercados concentradores es toda una cuestión
que es necesario seguir trabajándola, seguir pensándola
y por eso agradecemos además desde la Fundación
la intervención decisiva para poder hacer este encuentro,
de la Corporación del Mercado Central. Nada más
por hoy, gracias a todos por la presencia, hemos visto rotar
público en los tres paneles pero también veo
varias caras que soportaron toda la tarde y a ellas especialmente
les agradezco. Con Uds., para cerrar este seminario, el
Secretario de Agricultura de la Nación, el ingeniero
Rafael Delpech.
Ing. Rafael Delpech
Bueno, gracias Pedro. Voy a tratar de ser lo más
breve posible, porque me estoy quedando sin voz y mañana
tengo que hablar un rato. Son muchos periodistas, muchas
charlas, pero ésta vale la pena. Vale la pena porque
recién hace cinco minutos me preguntaban por qué
el sector no era reconocido y por qué no tenía
un lugar permanente o una mesa permanente de discusión
en la Secretaría. Yo siempre les digo a todos los
sectores que quienes no son reconocidos lo primero que tienen
que hacer es ver “por qué no somos reconocidos”.
Evidentemente nos hemos dedicado a producir, a vender, a
meternos en la casa mejor que el Gran Hermano porque estamos
en la cocina, estamos en la mesa y sin embargo no nos conocen,
no saben qué hacemos, por qué tienen esa fruta,
esa verdura, esa hortaliza de tal calidad. No lo saben,
simplemente se deleitan, se nutren, se alimentan. Tampoco
saben qué es lo que pasa hacia atrás, como
se originó, que hay laboratorios, que hay biotecnología,
que hay científicos que miran, hay horas de hombres,
hay horas de territorio, de campo, de ensayo. Eso es, en
definitiva, lo que empieza cuando alguien recibe un alimento
de calidad.
Y sigue mucho más, que es lo que creíamos
que era importante, que es producir. En eso nos creíamos
fenómenos y siempre hemos sido buenos. Dios nos dio
buenas tierras, nos dio buen clima, pero lo importante no
ha sido eso en definitiva porque hemos sido malcriados o
mal enseñados, toda la gente de campo y los profesionales.
La verdad empieza desde el mercado, desde el consumidor,
empieza qué quiere y que querrá dentro de
unos años, porque si tenemos que tomarnos nuestros
años para producir tenemos que saber qué querrá
e ir trabajando en ese sentido.
Entonces cuando no nos reconocen como sector, cuando no
nos reconocen la velocidad de cambio, la velocidad de adaptación,
la capacidad sin limites de producción, habría
entonces que mostrarles alguna foto área de Almería,
para que vean los miles de hectáreas invernáculas,
para que vean que es lo que pasa que mientras en Hamburgo
nieva los españoles les proveen hortalizas y frutas
de contra estación y eso es lo que se nos viene,
eso se nos viene porque ya se me vino a mi, yo soy pequeño
fruti cultor de otras cosas.
Entonces lo que tenemos que ver es que primero no somos
reconocidos por que no hicimos todo lo necesario para ser
reconocidos, el Estado no lo va a hacer, el Estado los puede
acompañar. El otro punto que es de mucho interés,
y estoy notando en estos días, es como se nota claramente
donde se integran las cadenas y donde empieza a funcionar
toda la serie y toda la atracción hacia el mercado
en armonía, y esto de en armonía es una figura
porque en realidad toda cadena que funciona bien, y cuanto
más ajustado y más trabaja, más fricción
tiene que tener porque más se pelean los centavos.
Y en cambio cuando no se pelean los centavos es porque alguien
se lleva muchos pesos y cuando alguien se lleva muchos pesos
la cadena se cae.
Entonces, yo creo que todo el sector hortícola tiene
a través del Mercado Central, de grandes productores,
de técnicos, de tecnologías de alto nivel
nuestras, de especies, de híbridos, tiene una capacidad
de producción sin límites en cantidad, y sin
límites en calidad. Tiene una capacidad de alimentar
en primera calidad y con un buen estándar a nuestra
población y tiene capacidad de exportación
sin límites, simplemente tenemos que tener mercados.
Tener mercados significa ser competitivos, ser competitivos
significa transformar nuestras ventajas comparativas en
competitividad que es poder acceder con la mejor calidad
y el mejor precio a los distintos mercados en las épocas
que corresponde, sobre todo en la materia de Uds.
Eso, para mí, traducido a todos los otros sectores
es lo que constituye el eje agro alimentario argentino y
es lo que mas intacto quedó en la crisis, es el eje
central del crecimiento de la economía argentina.
La gente en general nos reconoce, pero quienes comen los
productos de calidad que Uds. producen no saben, creen que
el campo es el campo, que es bucólico, que hay que
andar, que se pierde tiempo. Es totalmente diferente, lo
que estamos haciendo nosotros es una serie industrial al
aire libre, a veces bajo invernáculo. Pero a veces
al aire libre o bajo un invernáculo que no resiste
una piedra, entonces son series biológicas con peligros
y variabilidad que presenta la biología en la cual
hay que llegar con productos lo más homogéneos,
en el mismo lugar, y al precio más competitivo. Eso
es lo que hacen Uds. y es de lo que están hablando
todos los días. Argentina tiene el potencial de exportación
que nos de la macroeconomía, tenemos que ser un país
normal, tenemos que hablar de nosotros mismos, tenemos que
ser un país con un sistema financiero, con créditos,
tenemos que lograr algunas cosas primero pero aun dentro
de eso creo que con un cambio efectivo real se pueden hacer
algunos negocios interesantes en exportación.
Estos negocios tienen que tener continuidad y tienen que
tener sanidad y calidad. Seguramente ha habido gente de
SENASA hablando acá, ellos les han podido contar
cuales son los estándares internacionales, que cada
vez van a ser mas exigentes. Antes decíamos bajan
los subsidios y van a aumentar los estándares, ahora
tenemos que decir van a mantener los subsidios y van a aumentar
los estándares y nuestro desafío es seguir
venciendo ahí, ese es el desafío que nos toca,
eso nos tocó en nuestro tiempos y eso es lo que podemos
hacer porque lo estamos haciendo. La cuestión es
hacerlo mejor, la cuestión es hacerlo más
cantidad.
El otro punto importante y que me obsesiona en el funcionamiento
de algunas producciones es el impacto. En la Argentina,
que se destrozó el trabajo, y tiene tasas de desempleo
desastrosas e indecentes, las economías regionales
en todo lo que se refiere a la fruticultura y a la horticultura
es la que genera la mayor cantidad de mano de obra. Entonces,
el centro de nuestra gestión es atender uno de estos
temas. Para nosotros las economías regionales son
todas, pero las más importantes son las que están
frágiles, las que construyeron mucho, las que pusieron,
las que invirtieron mucho. Hoy un monte frutal semiabandonado
fueron años de genética, años de plantas,
de cuidado de cultivos, de curas, de gastos. Todo eso está
abandonado y está siendo un receptáculo de
plagas y es como una fabrica tirada y oxidada. La recuperación
de eso, la eliminación de lo que no sirve es central
para que todos los que estén al lado y sean mejores
estén en la carrera de ser mejores. La horticultura
produce en regiones que impacta fuertemente en la mano de
obra, consume productos específicos y en altísima
cantidad por superficie o por empresa, da mano de obra en
alta cantidad por hectárea, produce logística,
frío, transportes, lo hace todos los días,
genera un Mercado Central donde hay miles de personas.
El desafío es que esto se consolide, que sea cada
vez más competitivo, cada vez más exportable
todo lo que hacemos, si lo que hacemos es más exportable
nuestro estándar, el del consumo interno, va a ser
parecido. Quien me ayudo en algunas notas decía que
tengamos un solo standard, yo digo que es una utopía
- que no hay que dejar de lado - pero que evidentemente
no puede haber un solo estándar porque siempre tendremos
que mandar lo mejor, lo que quiere decir que hay algo que
no es mejor, sin ser peor, que vamos a consumir nosotros.
Entonces el sector tiene que encontrarse a si mismo, tiene
que verse a si mismo, tiene que ver las demandas, tiene
que trabajar como cadenas, y en ese sentido donde podemos
construir una política en la cual el Estado tal cual
está hoy los espera, está en el lugar donde
quieran que esté, siempre que no nos pidan plata,
no? No lo van a hacer porque ya saben…. Pero esto
es muy importante, en los años ’90 el Estado
cambió, se fue, y hubo algunos que no tuvieron buena
información, eso debemos vernos en nosotros mismos,
hubo quienes tuvieron buena información y avanzaron
y se pusieron nuevamente en un lugar. Yo no digo que sea
un lugar de prebendas, digo que sea un lugar de negocios
mejor. Y en ese sentido es donde hay que aprender, el Estado
avanzó, el Estado se atrasó, los organismos
que impactan fuertemente en lo que es sanidad, calidad,
expedición de documentos, distintos tramites o distintas
ventanillas tienen realmente una cantidad de escaseces,
pero también esas escaseces si Uds. no las tiran,
y no las demandan, no van a ser mejoradas, es más
van a ser empeoradas.
Entonces la construcción de un sector se hace desde
el sector, se hace desde esos sectores, desde este Estado
y del gobierno que es un gobierno transitorio – el
que vendrá se encontrara con multiplicidad de enormes
tareas - y que será capaz de catalizar trabajos y
sistemas que estén funcionando y que solamente tenga
que ponerle pautas o puntas de funcionamiento para que mejoren.
Esa creo que es la tarea de este gobierno, al cual pensamos
mejorar, pensamos darle un sistema de funcionamiento diferentes
para que Uds. los usuarios tengan menos problemas y si quieren,
y somos un poco utópicos, tengan más facilidades
y más ventajas como para hacer sus negocios en el
mercado interno y en la exportación.
En ese sentido nosotros tenemos el Mercado Central como
una gran organización, que creo que siempre tiene
que mejorar pero también creo que los sectores tienen
los desafíos de tener sus propios sistemas de promoción,
de financiamiento que solamente pueden surgir cuando se
han dado cuenta que son una cadena y que todos tienen que
ganar.
Dije que iba a hablar bastante poco, les agradezco la paciencia,
esta es parte de mi visión, de nuestra visión,
la de todo nuestro equipo, de cómo vemos al sector
agropecuario que digo es sectorial pero que es sanamente
sectorial, es entender al país desde su historia,
desde su ventajas comparativas, desde sus competitividades,
desde lo que sabemos hacer y desde lo que podemos hacer.
Ese es nuestro desafío y yo creo que Uds. están
en el buen camino, muchas gracias.