
Panel “Los minoristas, los consumidores
y el rol del Estado en la seguridad alimentaria”/
exposición a cargo del Ing. Fernando Lavaggi, representante
del SENASA

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Muy buenas tardes a todos los presentes. Antes
de comenzar con mi presentación deseo hacer una serie
de agradecimientos, en primer término quiero agradecer
a la Fundación Metropolitana y a la Corporación
del Mercado Central Buenos Aires por habernos invitado a
participar de este seminario, también a las entidades
auspiciantes y aprovechar para hacer llegar mis felicitaciones
a los organizadores del evento de frutas y hortalizas por
la excelente muestra que están haciendo y el éxito
que están teniendo en esta Sociedad Rural Argentina.
Mi presentación está dividida en tres partes,
la primera en cuanto a temas a desarrollar es definir cuáles
son las competencias de los organismos de control de alimentos,
que están establecidas en el decreto 815 del año
99, cuáles son las acciones y actividades realizadas
por SENASA en materia de seguridad alimentaria y por ultimo
en qué proyectos estamos trabajando y cuáles
son las nuevas propuestas que tenemos en la materia. Sería
muy importante, sobre todo en esta ultima parte de la presentación,
conocer sus opiniones, hacer intercambio de información
y de algún modo poder enriquecer las propuestas en
las cuales estamos trabajando.
En primer término, quiero dejar muy claro que todos
los temas vinculados a seguridad alimentaria tienen como
principal destino, como prioridad fundamental, el consumidor.
Para nosotros es un tema fundamental y entiendo que no es
solamente una actividad que debe ser motivo de preocupación
del Estado sino que toda la cadena agroalimentaria y la
cadena fruti hortícola debe privilegiar al consumidor.
En lo que respecta a las competencias de los organismos
de control, muchos de ustedes se preguntan quién
es el responsable del control de determinados productos
alimenticios, existe a veces confusión respecto a
quien debería actuar, cuál es el organismo
competente. Entonces me parece importante aclarar que a
partir de la sanción, en el año 99, del decreto
815, se establece un sistema nacional de control de alimentos
que esta integrado por la Comisión Nacional del Control
de Alimentos, el SENASA, el ANMAT y el Gobierno Autónomo
de la Ciudad de Buenos Aires. Estos son los organismos que
tienen competencia en el tema de control de alimentos y
velan por la protección del consumidor. Entrando
de lleno en cuales son las facultades del SENASA, yo lo
que hecho es reducirlas, concentrarlas, porque están
establecidas en los artículos 12 y 13 del decreto
815 pero básicamente son: ejecutar la política
establecida en materia de sanidad vegetal y asegurar el
cumplimiento del Código Alimentario Argentino, ejercer
la fiscalización sanitaria en los establecimiento
de productos y sub productos de origen vegetal en las etapas
de producción y acopio, y la fase de productos no
acondicionados para su venta directa al publico y también
me parece un punto clave como facultad del organismo es
el de celebrar convenios con organismos públicos
nacionales, provinciales, municipales y del ámbito
privado. Dada la situación y las condiciones en las
que hoy se desenvuelve el Estado argentino y las instituciones
competentes, la facultad de celebrar convenios y de poder
implementar acciones conjuntas, mancomunadas y asociadas
con otras instituciones nos parece un tema fundamental.
En lo que respecta a las competencias de las autoridades
nacionales y provinciales, y fundamentalmente a las del
Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, dado que es la temática
que preocupa a este seminario, tienen directamente facultades
para: aplicar dentro de sus respectivas jurisdicciones el
cumplimiento de todo el reglamento que compone el Código
Alimentario Argentino y además son las encargadas
de realizar los controles en bocas de expendio.
Pasando ya de lleno a algunas acciones de tipo no preventivo,
sino de sistema de vigilancia y monitoreo para conocer,
para saber dónde estamos ubicados en lo que hace
a la posibilidad de detectar o de determinar a través
de métodos analíticos de laboratorio la presencia
de contaminantes, de tipo químico - llámese
residuos de plaguicidas o de tipo microbiológico,
presencia de organismos patógenos que puedan afectar
la salud pública - y que para nosotros son de mucha
preocupación. Por lo tanto les voy a contar algunas
experiencias que estamos desarrollando, la primera de ellas
está vinculada con un procedimiento operativo que
se está ejecutando en forma constante y sistemática
sobre los productos vegetales fruti horticolas que provienen
de las importaciones. Hasta fines de 2001 el volumen de
importaciones de productos fruti horticolas era sumamente
importante, Argentina importó en el año 2001
unas 500 mil toneladas de frutas y hortalizas, de las cuales
400 mil eran de productos frutícolas, principalmente
el 80% bananas frescas y el resto, las otras 100 mil toneladas,
eran frutas y hortalizas de las cuales el 40% correspondía
a la especie zapallo. Esto nos llevo a verificar, a establecer
un procedimiento para establecer las condiciones higiénico
– sanitarias en las que ingresan estos productos a
nuestro país, sobre todo teniendo en cuenta que gran
parte de los mismos se destinan al consumidor que está
ubicado en el AMBA (Área Metropolitana Buenos Aires)
y realmente hemos desarrollado procedimientos que implican
el análisis de más de 2300 muestras que se
hacen en el punto de ingreso al país, es decir en
el paso fronterizo, puerto o aeropuerto. Se utiliza un sistema
de muestreo validado internacionalmente por el CODEX y la
FAO, nosotros en este caso lo estamos haciendo cada diez
transportes terrestres que ingresan al país de un
producto elegido – que para nosotros puede significar
un producto de riesgo – tomamos a uno de esos camiones
y se hace un muestreo completo y se efectúan controles
higiénicos – sanitarios. Y en lo que respecta
a medios de transporte fluvial, es decir buques marítimos,
se realiza un control cada 250 toneladas del producto.
En concreto, de esas 2200 muestras que hemos obtenido en
el año 2001 para que Uds. tengan conocimiento se
han detectado solo en 8 casos presencia de plaguicidas por
encima de los niveles de tolerancia establecidos por la
normativa argentina, es decir que estamos en un porcentaje
muy muy bajo, menor al 1% de casos positivos, cuyos análisis
se hacen no solo en el laboratorio central del SENASA sino
que también se utilizan otras instituciones del sector
público como el laboratorio del Mercado Central de
Buenos Aire y el INTA de Mendoza. En este caso el grueso
de las no conformidades, es decir de las 18 muestras que
dieron positivo, 15 correspondieron a la especie banana
que justamente es una de las que representa el mayor volumen
de importación.
En todos los casos se toman medidas preventivas, muy rápidas,
se comunica al despachante de aduana y al importador que
se ha producido una no conformidad a las normas argentinas,
se traslada esa inquietud a través de una comunicación
oficial a las autoridades competentes del país exportador
y a partir de ese momento la empresa exportadora, ese producto
en concreto, queda bajo un sistema de vigilancia por parte
del SENASA es decir que cuando vuelva a ingresar una partida
de ese producto exportador origen queda automáticamente
intervenida en zona primaria aduanera y no se produce la
liberación hasta que estén disponibles los
resultados del laboratorio.
También se han producido importaciones de otras
especies como pomelos, naranjas, mandarinas, manzanas, nectarinas,
uvas, y como ya les dije en el caso de hortalizas zapallo
y tomates fueron las más importantes.
Otra actividad que me parece importante destacar y muchos
de Uds. seguramente no conocen porque se ha iniciado pocos
meses atrás, es un plan piloto de monitoreo de residuos
de plaguicidas en manzanas frescas y en derivados de manzanas
frescas que se esta efectuando en las provincias de Río
Negro y Neuquén. Nosotros hemos diseñado un
procedimiento especifico de muestreo para determinar cuáles
son las no conformidades, es decir en que casos se presentan
productos con plaguicidas por encima de los niveles de tolerancia
permitidos, si se están utilizando plaguicidas prohibidos
para fruticultura y si hay también uso de productos
restringidos que son de alto riesgo para el consumidor.
Todo este monitoreo nos va a permitir establecer un diagnostico
de situación y tomar medidas preventivas y correctivas.
Esto implica que estamos, de algún modo, llevando
adelante, tomando muestras de chacras productivas, de galpones
de empaque, de industrias procesadoras de jugo de manzana
y de sidra - se están también tomando muestras
de manzanas que se exportan que se destinan al comercio
exterior - es decir estamos abarcando todo el espectro productivo
y hasta ahora llevamos realizadas mas de 100 muestras con
resultados alentadoras dado que solo hemos encontrado dos
no conformidades que corresponden a un producto, a un plaguicida,
que se utiliza en los controles de la carpocapsa, en un
programa nacional que se esta llevando adelante en el Valle
de Río Negro y Neuquén. En 100 muestras encontrar
un 2% es un nivel realmente bajo y aceptable. En este caso
también se toman las medidas preventivas correspondientes,
se asiste al productor de donde salio ese producto, se lo
notifica rápidamente para que adopte los recaudos
del caso e implemente medidas preventivas.
Otra de las acciones que hemos realizado es un procedimiento
integral de fiscalización que se hizo a mercados
mayoristas fruti horticolas que se hizo en la primavera
del año pasado, hemos trabajado en conjunto con otros
organismos de control como la AFIP y la Gendarmería
Nacional, por razones de seguridad, y hemos visitado más
de siete mercados ubicados en el conurbano bonaerense para
realizar acciones de control, tanto bromatológicos
como de cumplimiento de las normas de calidad vigentes en
frutas y hortalizas, pero también se han realizado
constancias de cumplimiento fiscal. Producto de esas inspecciones
nos llamó poderosamente la atención que había
un gran desconocimiento por parte de los operadores comerciales
de las normas de calidad que están vigentes en el
país, en lo que corresponde a aspectos de identificación
y origen de las mercaderías, datos que son fundamentales
para trabajar en mecanismos de trasabilidad. Es decir había
un desconocimiento marcado de la información que
deben llevar los rótulos, las etiquetas, los sellos
y las leyendas que deben acompañar a los envases
y hemos detectado esta deficiencia en frutas cítricas
provenientes del NEA (Mesopotamia argentina) y también
en productos horticolas como cebolla, que no tenían
directamente tarjetas de identificación. Adicionalmente
en estas inspecciones se tomaron muestras de productos horticolas,
concretamente de verduras de hoja, porque nos preocupaban
los aspectos vinculados a contaminaciones microbiológicas,
la presencia de coliformes de origen fecal, se han hecho
análisis de laboratorio y nos han dado en todos los
casos resultados negativos. Esperamos poder volver a realizar
este tipo de controles en forma mucho más periódica.
Presentadas estas actividades que estamos desarrollando
y vinculadas a la temática de seguridad alimentaria,
quisiera ahora ingresar directamente a cuales son nuestras
nuevas propuestas sobre este tema. En primer lugar quisiera
comentar que estamos analizando en un equipo multidisciplinario
del SENASA la posibilidad de incorporar a los productos
fruti horticolas en un programa nacional de control de residuos
de plaguicidas y de higiene, porque también abarca
otras sustancias es decir aspectos microbiológicos,
presencia de toxinas, aditivos y otros contaminantes de
los alimentos. Para que Uds. tengan idea este plan se inicio
hace 20 años por una exigencia impuesta por los Estados
Unidos – Uds. saben que muchas veces en Argentina
se adoptan decisiones cuando nos exigen de afuera –
pero realmente la continuidad en este plan ha hecho que
a partir de 1995 ya se generalice para todos los productos
de origen animal y por qué no los productos fruti
horticolas. Para que Uds. tengan una idea, este programa
durante el año 2001 tomo mas de 30 mil muestras de
este tipo de productos, existe una base de datos muy rica
que tiene Argentina y que anualmente los resultados de dicha
base de datos deben ser presentados a las autoridades europeas
y americanas y dentro de este programa se hacen también
controles específicos para productos que se destinan
al consumo interno, que son los que nos preocupan. Realmente
nuestra inquietud es que los productos fruti horticolas
integren este programa, que tengan continuidad para que
los controles sean en forma reiterada, sistemática
y anuales y seguimos trabajando en ese sentido. Una de las
limitantes mas fuertes es el financiamiento. Para que tengan
una idea, si tomamos que en el año 2001 se hicieron
30 mil muestras, para darle un valor de $ 1 decimos que
cada muestra puede estar en el orden de los U$S 200, estamos
hablando de U$S 600 mil que deben ser aportados por el sector
exportador, el sector frigorífico, los productores
y el Estado nacional.
También nos interesa, de algún modo, esto
es algo novedoso, estuvimos conversando con autoridades
del Mercado Central y hemos también tomado en consideración
un planteo que está haciendo el sector vinculado
a mercados que integran una institución como FENAONFRA
y que integran otros mercados de interés nacional,
en el sentido que no existen controles equivalentes en los
mercados que operan fuera del sistema del Mercado Central
de Buenos Aires en lo que respecta a controles de calidad
y obviamente incluyen controles de inocuidad y aptitud para
consumo humano. Entonces estamos ya desarrollando un proyecto
en el SENASA para crear un registro sanitario de mercados
mayoristas, fruti horticolas, con un régimen de alimentación
que les imponga la necesidad de contar con un equipo de
control de calidad, inscriptos y habilitados, capacitados
por SENASA para que nosotros podamos de algún modo
tener un sistema de control y lograr que esos profesionales,
que trabajarían por cuenta y orden de SENASA, den
cumplimiento a las normativas vigentes en materia de calidad
y seguridad alimentaria.
Otra de las actividades en la que estamos trabajando fuertemente,
y éste realmente dejó de ser un proyecto y
estamos impulsándolo con mucha energía desde
el SENASA, es el sistema de control de productos fruti horticolas
frescos. Nosotros lo llamamos SICOFOR, para abreviar, y
nuestros amigos veterinarios del SENASA nos cargan porque
dicen que le pusimos al programa el nombre de un antiparasitario
para animales. De todas maneras nuestra intención
es crear un sistema de control de productos fruti horticolas
frescos que apunte básicamente al trabajo conjunto
y mancomunado de SENASA con otros organismos públicos
privados también, de modo de poder llevar adelante
las acciones que son competencia del mismo. El SICOFOR esta
conformado por distintas etapas y tiene objetivos generales
y objetivos específicos.
Los objetivos generales son:
• Impulsar y promover actividades de control
con otros organismos en forma coordinada
• Crear un ámbito donde se analicen posibilidad
de incorporación entre sector público, sector
productivo y comercial y los consumidores, a través
de las entidades representativas. Es decir el SICOFOR tiene
prevista la existencia de un Consejo Asesor que funciona
en el SENASA y que tiene carácter no vinculante
• Efectuar acciones en forma paulatina y progresiva.
Les aclaro que este sistema ha sido aprobado por una resolución
del SENASA, la resolución 493 del 2001, y tiene como
objetivos específicos.
• Lograr la correcta identificación y establecer
el origen de la mercadería para promover y avanzar
hacia mecanismos de trasabilidad.
• Verificar la calidad comercial.
• Promover la diferenciación de productos fruti
horticolas tratando de evitar el fraude al consumidor, es
decir que la calidad que se identifica, que se rotula, sea
la calidad que efectivamente esté dentro del envase.
• Verificar que se comercialicen productos aptos para
el consumo humano, que para nosotros es una tarea prioritaria.
• Además, crear un ámbito de discusión
permanente con todos los actores de la cadena.
El SICOFOR tiene distintas fases, una fase de difusión,
sensibilización y capacitación en la cual
tenemos grandes expectativas porque creemos que hay que
realizar una tarea muy importante de sensibilización
de todos los actores de la cadena fruti hortícola
y la importancia que tiene el tema de la inocuidad y seguridad
alimentaria, incluso como una herramienta competitiva y
comercial. También vamos a hacer hincapié
en un programa de capacitación de otros inspectores
de organismos públicos, especialmente de gobiernos
municipales y provinciales, y vamos a actuar en la cadena
comercial, mercados mayoristas, concentradores y minoristas.
Y obviamente difundir nuestras actividades a las entidades
de consumidores.
El SICOFOR tiene distintas etapas, la primera apunta a
la identificación de productos, y una vez que los
inspectores estén capacitados van a verificar la
existencia de las etiquetas, rótulos, leyendas correspondientes
en el comercio minorista, van a verificar que esos galpones
de empaque estén escritos y registrados en el SENASA,
van a establecer o van a aplicar actas de constatación,
dar plazos para su corrección y van a generar una
concientización de la cadena de distribución.
Las herramientas para las etapas que lleva esta identificación
de productos fruti horticolas con las que vamos a trabajar
son el RENSPA agropecuario, los requisitos de inscripción
para los empacadores, el documento de tránsito vegetal
que esta en elaboración en el SENASA y las normas
de etiquetado y rotulado vigentes. La segunda etapa del
SICOFOR, son cuatro, apunta a la determinación de
calidad comercial de los productos fruti horticolas, básicamente
tenemos que generar una gran capacitación de los
inspectores que van a actuar en el sistema de control y
de los organismos a los cuales les vamos a transferir la
tarea, que apunten a diferenciar la calidad comercial tomando
en cuenta la identificación en el rotulo de la leyenda
es decir que lo que esté declarado sea lo que este
dentro del envase, en cuanto a standares de calidad comercial
y para que pueda disponer el consumidor de mayor información
y evitar lo que se llama el engaño del comercio.
Las herramientas para esa etapa las vamos a postergar, las
vamos a dejar para el periodo de preguntas porque la coordinadora
me ha pedido que acelere los tiempos.
La tercera etapa es la determinación de residuos
de plaguicidas, para lo cual tenemos que trabajar en el
procedimiento de muestreos, actas de muestreo, análisis
correspondientes, protocolos de laboratorio, intervención
y decomiso en los casos en que se detecten no conformidades
con las normas vigentes a nivel del comercio minorista.
Por otro lado, la cuarta etapa del SICOFOR es la determinación
de contaminantes microbiológicos y básicamente
tienen los mismos componentes que la etapa tres, que era
para plaguicidas.
¿Qué necesitamos para poder implementar estas
etapas? La capacitación personal de inspectores,
manual de procedimientos, utilizar la red de laboratorio
que ya está vigente - hay mas de 20 laboratorios
inscriptos a nivel nacional para determinación de
plaguicidas y contaminantes micro biológicos - auditar
esos laboratorios, promover el uso de buenas practicas agrícolas
y de manufactura, fomentar el desarrollo de proveedores,
es decir que los propios centros de comercialización,
los canales minoristas exijan que los empacadores apliquen
buenas prácticas e incorporar la figura del director
técnico de empaque, algo con lo que también
estamos en proceso de análisis.
¿Dónde vamos a implementar el SICOFOR, en
que especies y frutas? Si nosotros tenemos en consideración
que a la Ciudad de Buenos Aires ingresan 800 mil toneladas
de productos fruti horticolas provistas por el Mercado Central
de Buenos Aires, otras 300 mil pueden provenir de mercados
mayoristas concentradores y otras 500 mil producto de las
importaciones – obviamente a partir del 2002 eso cae
sustancialmente por el valor del dólar – nos
damos cuenta que tenemos un universo enorme para controlar
y que además, en el mercado interno, existen aproximadamente
unos 220 mil productores fruti horticolas, por lo tanto
tenemos que priorizar acciones de control en base al riesgo
y vamos a trabajar con grupos de especies fruti horticolas,
teniendo en consideración aquellas que tengan mayor
volumen, mayor oferta, mayor consumo por habitante y por
año, que impliquen un riesgo en cuanto a las condiciones
en que se consumen, en que se presentan, si se consumen
en fresco caso hortalizas de hoja y a qué estrato
de la población se destinan, si van a los niños,
a la tercera edad que son estratos más susceptibles
a contaminaciones micro biológicas y de plaguicidas.
Por lo tanto nos vamos a concentrar en lo que hace a los
controles en naranjas, manzanas, duraznos y peras, a las
que posiblemente se van a incorporar algunos productos estacionales
como las uvas, y en el caso de las hortalizas vamos a trabajar
concretamente en tomate, zapallo, papa y lechuga.
Todo esto va a poder llevarse adelante si podemos concretar
convenios, ya estamos en ese sentido al borde de la firma
de un convenio con la Ciudad de Buenos Aires y estamos ya
realizando actividades de capacitación para inspectores
del Gobierno de la Ciudad a fines de agosto, y pensamos
que podríamos estar llevando adelante la primera
etapa del SICOFOR, todo lo que hace a las exigencias de
identificación de las mercaderías, a partir
de octubre y noviembre del corriente año y durante
los meses de septiembre vamos a trabajar fuertemente con
los gerentes de calidad de las cadenas de los supermercados
para sensibilizar y difundir las acciones que pensamos implementar.
Otra de las cosas que me habían pedido, y voy cerrando
mi presentación y quedo a disposición de Uds.
para las consultas que estimen convenientes, son las siguientes:
cuáles son las fortalezas que nosotros observamos
como organismo de control para poder llevar adelante en
las actividades que nosotros queremos desarrollar e implementar
y en las que ya tenemos en desarrollo. En primer lugar vamos
a enseñar cuales son las fortalezas:
• La facultad para celebrar convenios
• La posibilidad de coordinar acciones, asignar responsabilidades
y fijar objetivos progresivos
• Existe una corresponsabilidad de todos los actores
que componen la cadena agro alimentaria en cuanto a asegurar
la protección de los consumidores y que en el organismo
y en los otros organismos públicos existen recursos
humanos capacitados que pueden llevar adelante estas acciones.
En cuanto a las oportunidades
• Una mayor sensibilidad de los consumidores, eso
nos potencia a desarrollar acciones de control sobre aspectos
vinculados a la seguridad alimentaria, dado las crisis alimentarias
que han sucedido en otros países
• Exigencias de aplicación de sistemas de aseguramiento
de la calidad e inocuidad alimentaria por parte de organismos
competentes y de los compradores. En Europa las cadenas
de distribución y los supermercados están
exigiendo la aplicación de las buenas practicas agrícolas
y de manufacturas
• Incremento de las exigencias sobre seguridad alimentaria
en el ámbito internacional
En cuanto a las debilidades que observamos
• Carencia de una base de datos oficial para poder
registrar las enfermedades transmitidas por los alimentos
• Actualización y re elaboración de
las normas vigentes
• Escasez de recursos económicos para implementar
acciones de control sistemáticas y periódicas
• Falta de priorización de la temática
alimentaria en los actores que componen la cadena de comercialización
Por último, en lo que hace a las amenazas sabemos
que existe un aumento de los circuitos informales de venta
de los productos fruti horticolas que dificultan los controles,
la falta de conciencia por parte de los consumidores de
bajo poder adquisitivo sobre los riesgos que pueden contraer
con productos fruti horticolas que no estén suficientemente
controlados y la posibilidad de que se produzca el riesgo
de una ocurrencia de una enfermedad transmitida por los
alimentos del sector fruti hortícola.
Con esto les agradezco toda la atención, quedo a
disposición de Uds. para ampliar cualquier tema que
consideren necesario. Muchas gracias.