Comisión
de desarrollo económico

| Moderador |
Dr. Miguel
Pellerano, Poder Ciudadano |
| Relator |
Andrés Beibe,
Sabina Rasmussen e Ignacio
Lara |
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| Participantes |
Almada, Mónica
- Director, Banco Ciudad de Buenos Aires
Arigón, María Eugenia
- Resp. de Programas de Investigación Inst., FUNDEMOS
Bellísimo, Paola -
Área Comunicación y Prensa, CIPPEC
Bertinetti, Norma - Asesora,
Honorable Cám. de Diputados de la Pcia. de Bs.
As.
Burgos, María Esther -
Concejal, Honorable Concejo Deliberante de Los Polvorines
Caballo, Sonia - Directora
Área Política Salud, CIPPEC
Carrera, Juan - Director de
Proyecto, Fundación El Otro
Damián Calvo - Lekotek
Del Rosso Alejandro M.
- Vocal, Centro de Jubilados y Pensionados "Martín
Fierro"
Filippo, Emilse Carmen - Directora
General Adjunta, Secretaría de Salud
Fisher, Adrián - Asesor,
Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires
Furnari, Aurelia - Reforma
Sector Público, CIPPEC
Getino, Juan Jesús
- Secretario, Asociación de Investigación
Capacidad Física
Kisluk, Elida -
AMIA, Directora Acción Social
López, Marcela - Co-responsable,
Fund. parla Democracia y la Organización Social
Luque, Dora Cristina - Asesor,
Honorable Concejo Deliberante de Los Polvorines
Martínez, Silvia Etelvina
- Asistente Social
Naddeo, María Elena
- Presidenta Consejo de los Derechos de niños,
niñas y adolescentes
Rossi, María Teresa
-Directora General, Secretaría de Salud
Rubilar, Amanda Noemí
- Subsec. de Gerenciamiento Estratégico, Gob. Bs.
As.
Scialpi, Diana - Profesional
de Planta Docente, Jefatura de Gabinetes de Ministros
Tellechea, Irene Nélida
- Concejal, Honorable Concejo Deliberante de Ezeiza
Zaballa, Carlos - Coordinador
Naciones Unidas, Cascos Blancos |

Diagnóstico
• Existen grandes brechas entre la Ciudad de Buenos
Aires y el resto de la Región Metropolitana en cuanto
a atención médica y la disponibilidad de recursos.
• La calidad de vida de los habitantes de la Región
Metropolitana está cada día peor: el sedentarismo
y la depresión son dos de las causas más importantes
de enfermedades en la actualidad. La salud mental no se tiene
en cuenta a la hora de presupuestar los gastos públicos.
• La estructura demográfica de la Región
está envejecida: en la región vive el 39% de
la población mayor de 60 años. Eso implica mayores
gastos del sistema de salud, mayormente en lo que hace a internación,
medicamentos y necesidad de atención por parte del
personal médico.
• Existe el turismo sanitario: grupos de personas que
migran temporariamente a municipios solventes para atenderse
y después vuelven a su lugar de origen. Esto genera
tensiones entre inclusión y sustentabilidad económica.
• Ante la falta creciente de dinero, la clase media
utiliza cada vez más los servicios públicos.
Este factor contribuye a sobrecargar al sistema hospitalario
público.
• Se gasta mucho y se gasta mal: los médicos
están mal pagos y los pacientes reciben atención
pauperizada.
• Existen "alambrados geográficos"
(que una persona no se pueda atender por no pertenecer a la
zona específica del hospital).

Recomendaciones
• Debe haber un plan global y nacional que distinga
inteligentemente los niveles de atención de manera
sistémica, que tienda a evitar la superposición
de los servicios que ofrecen los establecimientos sanitarios
de la Región. Cada uno de ellos debe proveer prevención
y atención primaria, atención secundaria y/o
asistencia de alta complejidad, según los recursos
reales que posea el municipio al que pertenece y las necesidades
de la población que asiste cotidianamente. Se trataría
de hospitales especializados en alguno de los cuatro niveles
de atención mencionados. De esa manera, conjugando
un análisis de lo económico y lo geográfico,
se aprovecharían los recursos mejor que en la actualidad.
• Es necesario el diseño de una coparticipación
funcional para la salud: dentro del esquema de la coparticipación
federal, incluir una partida específica para el sistema
de salud que contemple las posibilidades físicas y
las necesidades de cada área.
• Sería conveniente diseñar integraciones
entre municipios, y entre ellos y el Gobierno de la Ciudad
de Buenos Aires, tomando como referencia los casos exitosos
que se dieron en el pasado y en otros países. Los acuerdos
de trabajo conjunto deben considerar las diferentes capacidades
y necesidades reales de cada una de las áreas a la
hora de asignar responsabilidades y beneficios. De esta manera,
la atención sanitaria municipal funcionaría
cómo un sistema unificado y balanceado al interior
de la Región Metropolitana.
• Es necesario diseñar una política de
educación y difusión sanitaria que apunte a
prevenir enfermedades que, por no recibir un tratamiento adecuado
a tiempo, terminan sobrecargando al sistema de atención
sanitaria y deteriorando las condiciones de vida de los habitantes
(devenidos pacientes) de la Región Metropolitana.
• Debe haber un manejo más transparente de las
finanzas. El problema no sería la escasez de recursos,
sino probablemente su mala administración. La sociedad
civil debería tomar un rol más activo en el
control de la asignación presupuestaria y la ejecución
de los gastos municipales.
• Es imprescindible contar con datos fidedignos para
elaborar un planeamiento serio. Las estadísticas primarias
(natalidad y mortalidad infantil, entre otras) muestran solamente
algunas caras de los problemas. Esto lleva a la aplicación
de políticas menos eficaces de lo que podrían
haber sido de contar con un diagnóstico adecuado.
• Una manera de lograr buenos estudios de campo consiste
en llevar a la práctica proyectos de trabajo conjunto
entre las universidades, las empresas privadas del área
y el Estado. Esta iniciativa, además de generar datos
de alta calidad, ampliaría espacios de participación
para que más alumnos y académicos ingresen al
ámbito de lo público, agregando valor a la atención
sanitaria y la investigación.
• Una manera de resolver el problema de los "alambrados
geográficos" consistiría en que los hospitales
pasen los gastos de atención al municipio de origen
del paciente. Sin embargo, esto traería mayores gastos
al municipio en concepto de traslado del paciente, la devolución
del costo de su atención y la burocracia que ello implica.
• Experiencia de los "médicos virtuales"
(en el municipio de Malvinas Argentinas): consiste en internaciones
domésticas que cuentan con el control de enfermeras
y médicos ambulantes (que rotan por guardias), que
visitan a los pacientes por períodos regulares de tiempo.
De esa forma se descargaría en los hogares particulares
parte de la presión que tienen las salas de internación
municipales.

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