Comisión
de desarrollo económico

| Moderador |
Dr. Julio
Postiglioni, Fundación Metropolitana |
| Relator |
Lucas Romano |
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| Participantes |
Abramovich, Víctor
- Director Ejecutivo, Centro de Estudios Legales y Sociales
Ahe, Ricardo Alfredo - Vicepresidente
I, Cám. de diputados de la Prov. de Bs. As.
Codevilla, Víctor -
Asesor del Concejal Romero, Hon. Concejo Deliberante de
Morón
Delfín, Rubén
- Síndico, Banco Ciudad
Fraire, Marcela - Responsable
Gral. De programas, FUNDEMOS
Gorocito, Carlos Armando -
Comisario
Iglesias, Oscar - Director,
Peugeot Citroen Argentina S.A.
Kerner, Ernesto - Instituto
Argentino de normalización
López, Juan Carlos
- Procurador General de la Ciudad de Buenos Aires
Lorenzo, Norberto - Consejero
titular del Consejero de la Magistratura de Bs. As.
Marinucci, Omar - Director
General Recursos Humanos, Ministerio de Seguridad
Ognio, José Luis -
Subsecretario Legal y técnico de la Mun. de Vicente
Lopez
Rodríguez Mesa, Héctor
Julio - Srio. Salud Pública y Desarrollo
Social, San Martín
Rodríguez, Rubén
- Universidad de San Andrés
Romano, Daniel
Salmoyraghi, Mauricio - Telecom
Argentina
Sánchez, Marcelo Rubén
- Vicepresidente, Banco Ciudad de Buenos Aires
Socolovsky, Leonardo - Presidente,
Asociación Civil Paraguas Club |

Diagnóstico
• Que la delincuencia creció es un dato objetivo
según se demuestra en diversas estadísticas.
• Cuatro pilares para explicar el delito:
1. Crisis sistémica de las instituciones encargadas
de la seguridad y la aplicación de las leyes (policías,
Justicia y servicio penitenciario).
2. Aspectos socioeconómicos (desigualdad y dispersión
de los ingresos, ciclos económicos y desocupación,
sobre todo en los jóvenes).
3. Cambios demográficos (crisis en las instituciones
socializadoras como la escuela y la familia, crecimiento de
la urbe y mensajes de los medios incitando a la violencia).
4. Drogas (crecimiento del consumo, como catalizador de los
delitos por diferentes motivos, por ejemplo, robar para consumir).
• Las soluciones deben ser integrales y abarcar los
cuatro pilares.
• El modificar las leyes no trae consigo una mejora.
Es necesario atacar los problemas de fondo.
• Existe aún una gran violencia de las instituciones
encargadas de brindar seguridad y aplicar las leyes. Las reformas
en el marco legal sólo trajeron como consecuencia una
reestructuración del aparato represivo que sigue vigente
como en la época de la dictadura.
• Acceso difícil y restrictivo a la justicia.
Los servicios jurídicos gratuitos están pensados
como un sistema de asistencialismo social en vez de representar
un acercamiento de la justicia a los ciudadanos.
• La crisis de la seguridad es la amenaza más
seria que tiene el sistema democrático.
• La dirigencia política delegó en manos
de corporaciones la cuestión de la seguridad. Ningún
político sabe mucho sobre el tema y tiende a la ideologización
del debate.
• La sociedad está en un estado de descomposición
moral y de miedo por las heridas abiertas por el terrorismo
de Estado.
• Desconfianza del ciudadano en las fuerzas de seguridad
y en la justicia, creadas por la corrupción, la lentitud
y otros factores.
• La violencia institucional no ha sido estudiada (impunidad
institucional).
• Decadencia del sistema de formación de los
cadetes que siguen siendo capacitados para la represión
y no para la prevención.
• El sistema penitenciario no tiene como objetivo en
la práctica la reconversión de delincuentes
y su recuperación para la sociedad.
• La policía actúa de acuerdo con reglamentaciones
que no siempre son claras y está muy presionada.
• La gente no sabe cuáles son exactamente las
competencias de la policía y las demás instituciones
de seguridad.
• No hay acción preventiva conjunta entre la
policía federal y la bonaerense. No hay acciones coordinadas.
• Escasa preparación del policía. Ser
policía se toma como forma de integrar a los pobres.
Entran por trabajo y estabilidad laboral.
• Es un problema cultural (no se respetan las normas).
Hay que partir de la familia, la educación. No hay
ejemplos por parte de los líderes. Transformación
de la fuente de poder en fuente de terror.
• No se integra el tema de la minoridad con el de seguridad
(protección del menor con posibilidad de futuros comportamientos
delictivos).

Recomendaciones
• Promover políticas tendientes a otorgarle
mayor participación de la comunidad en aspectos de
la seguridad como la institución de Defensores de Seguridad
o de una Policía comunal.
• La sociedad civil debe inmiscuirse en los temas de
seguridad mediante la legitimación de foros comunales
o vecinales que discutan acerca de la necesidades de los ciudadanos
y donde se recopilen sus demandas.
• La policía debe someterse al control político
y control social.
• Especificar cuál va a ser la misión
y las funciones que adoptará la parte de la Policía
Federal Argentina que se traslade a la jurisdicción
del Gobierno de la Ciudad, lo cual debe realizarse de manera
urgente.
• Plan para la integración temprana de la policía.
Mejorar la capacitación y la formación de los
uniformados. Crear centro regionales de formación para
evitar que los egresados sean distribuidos en zonas que desconocen.
• Se deben desarrollar políticas preventivas
desde la minoridad. Tiene que elaborarse un sistema de contención
social que impida que los chicos de clases desprotegidas se
conviertan en delincuentes. Otras políticas de prevención
implican la creación de programas sociales que contengan
a las familias de desocupados para evitar que tengan que delinquir
para obtener su subsistencia.
• Creación de una policía judicial encargada
de las investigaciones de delitos complejos. De esta manera,
se busca hacer más eficaces las investigaciones. El
asunto de las drogas debería ser competencia de los
juzgados de los distritos y no de la justicia federal.
• Elaboración una carta de compromiso con el
ciudadano en materia de seguridad que enumere los principios,
misiones, funciones y servicios de las fuerzas de seguridad.
• Eliminar la corrupción en la policía.
Esto requiere de verdaderas reformas, tendientes a terminar
con la centralización de la fuerza, entre otras cosas.
• La policía debe estar bajo el control de
las intendencias como en Estados Unidos, en cuanto a la policía
de prevención (policía-vecino). El control de
la policía debe estar en manos de políticos
y los ciudadanos.

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