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El
16 de junio pasado, la Cámara de Diputados
de la Provincia de Buenos Aires dio media sanción
a un proyecto de ley que define qué es
un municipio, qué requisitos debe reunir
para ser reconocido como tal y propone crear una
Comisión Bicameral que estudie los pedidos
de creación de nuevos municipios.
El proyecto de ley, autoría del diputado
radical Julio Cesar Alfonsín, contó
con la promoción de los diputados Marcelo
Di Pasquale (Frente para la Victoria), Mariano
Fabris (ARI), Marta Ferrara (PauFe) y Sergio Nahabetian
(Recrear).
En cuanto a la definición de qué
es municipio, el proyecto establece que será
reconocido como tal toda población o localidad
que reúna características institucionales,
históricas, culturales, territoriales y
ambientales que definan identidad propia y aptitud
de factibilidad económico-social.
En cuanto a la bicameral, el proyecto prevé
que la futura Comisión reciba las peticiones
para el reconocimiento de los proto-municipios,
trabaje en coordinación con la Subsecretaría
de Asuntos Municipales de la Provincia, instituciones
académicas y la Junta Electoral. Estará
conformada por 12 miembros (seis por cada cámara)
que ocuparan el cargo durante dos años,
bajo aprobación de la presidencia de cada
una de las cámaras.
Actualmente, en la Provincia de Buenos Aires existen
alrededor de 70 pedidos de autonomía, de
los cuales los más conocidos son: la separación
de Ministro Rivadavia, Glew y Longchamps del partido
de Almirante Brown; Paso del Rey de Moreno; Banfield
y La Franja, de Lomas de Zamora; Villa Diamante
y Cuartel Noveno en Lanús; Gerli, también
en Lanús; La Rivera entre Lanús
y Lomas de Zamora; una subdivisión en cuatro
partes de La Matanza (el partido más poblado
de Argentina) y fuera de la Gran Buenos Aires,
Quequén de Necochea. Otro promotor del
proyecto aprobado es el subsecretario de asuntos
municipales bonaerense, Felipe Rodríguez
Laguens, quien el 26 de abril pasado se reunió
con los legisladores que impulsaron la iniciativa.
Consultado por el ID Metropolitano, el diputado
Julio César Alfonsín reconoció
que el reclamo por los nuevos municipios responde
a una problemática de larga data y que
afecta a más de medio centenar de localidades.
Según el diputado, “este proyecto
vendría a completar uno de los vacíos
legales que existe en nuestro régimen municipal
bonaerense, es decir, el establecimiento de las
condiciones y requisitos que toda comunidad debe
alcanzar para ser reconocida como municipio, para
luego gozar del derecho a su propio gobierno local”.
Cuando se refiere al “vacío legal”,
Alfonsín alude al deber de la Constitución
provincial de asegurar la autonomía municipal.
Esta obligación fue introducida en la reforma
constitucional nacional de 1994, a través
del artículo 123 que dispone que las constituciones
provinciales deben asegurar la autonomía
municipal reglamentando su alcance y contenido
en orden institucional, político, administrativo,
económico y financiero. De las 23 provincias
argentinas, cinco no han cumplido todavía
con esta obligación: Buenos Aires, Entre
Rios, Mendoza, Santa Fe y Tucumán. Según
el Dr. Emilio Graglia, en su trabajo “Municipalismo
y regionalización en Argentina: el caso
Córdoba” (que se cita al pie de esta
nota) “Semejante falta es doblemente grave
respecto de la provincia de Buenos Aires: primero,
porque es la más grande, y segundo, porque
ha modificado su Constitución Provincial
después de la reforma de la Constitución
Nacional de 1994”1.
Es sabido también que los reclamos de creación
de nuevos municipios –liderados por diversas
organizaciones locales- en el territorio de la
Metrópolis, detentan un significado especial
dado del peso electoral, político y económico
financiero que tienen los municipios. Consultado
sobre el impacto que la iniciativa de creación
de la Bicameral puede tener entre los intendentes
metropolitanos, Alfonsín respondió
que “soy consciente que toda iniciativa
genera acciones y reacciones, pero estoy plenamente
convencido de que en la Provincia de Buenos Aires
tenemos que avanzar hacia un nuevo tiempo que
implique el reconocimiento de nuevos municipios.
El estudio, reforma constitucional mediante, de
un nuevo capitulo municipal que consagre la autonomía
plena, y que categorice a los gobiernos locales,
como los que hay en otras provincias. También
que se generen de esta manera las micro regiones
con carácter de persona jurídica,
se permita el dictado de las constituciones locales
para los municipios, y se efectivice la herramienta
de participación ciudadana, como por ejemplo
el presupuesto participativo, el defensor del
pueblo y la iniciativa popular. Y todo esto se
debe llevar a cabo en el marco de una dirigencia
que comprenda y se ponga al frente de una verdadera
y profunda reforma institucional”2.
En tanto el proyecto espera ser tratado en la
Cámara de Senadores de la Provincia de
Buenos Aires, los vecinos se organizan para intervenir
en el debate. Pablo Palacios, responsable de Asociación
Autonomía, adelantó que darán
intervención a la Universidad Nacional
de La Plata para darle rigurosidad científica
a las iniciativas municipalistas. Entre los ítems
fundamentales, se encuentra estudiar la factibilidad
económico y social de cada una de las comunas.
La Asociación Nuevos Municipios es otro
actor que apoya este proyecto y viene trabajando
por el reconocimiento de las nuevas comunas. El
ID Metropolitano consultó a Carlos Pro,
presidente de la Avocación, para saber
por qué apoyan el proyecto. Pro respondió
que “en realidad la asociación tiene
como objeto fundamental que la provincia de Buenos
Aires cambie su actual sistema territorial de
municipio partido por el sistema territorial por
localidad para la determinación de los
límites de los municipios con el establecimiento
de diferentes categorías para los mismos
y paralelamente implementar un sistema de regionalización
o departamentalización donde se puedan
agrupar varios municipios vecinos para proyectos
comunes o afines”. También admitió
que “sabemos que conseguir estos objetivos,
que pondrían en un pié de igualdad
a la provincia de Buenos Aires con las administraciones
de los municipios de los países del primer
mundo que se manejan con comunas pequeñas,
llevará tiempo porque fundamentalmente
significa un cambio de mentalidad de los gobernantes
y una comprensión de que éste es
el único camino posible para transformar
la provincia, terminar con los grandes feudos
y acercar a la gente a participar de la solución
de sus comunidades. No obstante estamos sorprendidos
por el rápido avance que están teniendo
nuestras iniciativas en la legislatura provincial.
Pensamos que este proyecto de ley es un avance
significativo en nuestros objetivos y es la primera
vez que existirá en la provincia un instrumento
legal que sirva como guía para la creación
de los nuevos municipios y no dependa esta resolución
solo del político de turno”.
El ID también consultó a Pro sobre
la forma en que los intendentes pueden recibir
esta iniciativa, a lo que contestó que
“ningún intendente quiere ver dividido
su municipio porque lo ven como una perdida de
poder territorial, político y económico
y algunos tratarán de hacer lobby en contra.
Hace falta mucha grandeza y patriotismo para acompañar
a un pueblo que busca su autonomía que
no es más ni menos que su libertad. Pero
estos procesos son inexorables”.
Un poco de teoría
Históricamente, los municipios son fundacionales
en la identidad latinoamericana y argentina. Los
municipios españoles tienen su antecedente
en las comunidades de aldea, grupos de pobladores
campesinos que disponían de parcelas y
tierras propias que heredaban sus hijos. Estos
pobladores también tenían acceso
y participaban en el uso de los llamados bienes
comunitarios como pastos, montes, agua, molino,
pozo de sal, etc. Para solucionar las diferencias
surgidas al interior de la aldea, y también
las que pudieran surgir en el exterior, los pobladores
acordaban en asambleas, que con el tiempo recibieron
el nombre de Concejo o Cabildo Abierto.
A través de los conquistadores, la Corona
de Castilla ordenó la administración
de las Indias implantando el mismo régimen
municipal que tenían sus antiguas ciudades
(organizadas en una red y articuladas entre si
para proveer a la Corona de las producciones locales3).
En los municipios americanos también existían
Cabildos Abiertos (a los que concurrían
todos los vecinos) y Cabildos Cerrados u Ordinarios,
en los que participaban únicamente ciertas
personalidades y funcionarios locales. En 1824,
la ley argentina suprimió los Cabildos.
Los municipios, en tanto, fueron variando su naturaleza,
pero nunca desaparecieron como instancia de gobierno
local.
Esta descripción –levemente histórica-
sobre la situación de los municipios, sirve
para contextualizar en qué marco se insertarán
los municipios por venir, en caso de que prospere
la conformación y el trabajo de la futura
comisión Bicameral.
El municipalismo es el movimiento que agrupa a
los municipios o a quienes los estudian. El término
fue incluido a partir de la 22 edición
del Diccionario de la Real Academia Española
y se define como “la expresión de
la realidad municipal” o “la doctrina
que la estudia”. Según la organización
www.municipalismo.net “El municipalismo
es también una forma ideológica,
la convicción de que al inicio del siglo
21 la ciudad es un ámbito privilegiado
para el desarrollo de una democracia plenamente
participativa, la defensa de valores humanos universales,
la creación de espacios para la integración
y la cohesión social, la protección
del medio ambiente y del patrimonio cultural,
la prestación de servicios públicos
avanzados y la generación de oportunidades
económicas”.
Según Graglia, “el municipalismo
latinoamericano es un movimiento múltiple,
con muchas diferencias geografías pero
con una semejanza histórica: la reivindicación
de las autonomías municipales. Sin embargo,
todavía hay municipios que no son autónomos,
mientras que otros que lo son legal pero no realmente”.
Graglia identifica, además, dos “oleadas”
en el desarrollo de los municipios. Durante la
primera, se dedicaron solamente a la prestación
de servicios urbanos y, en la segunda, sumaron
además la promoción del desarrollo
local. “En la primera década de este
nuevo milenio, esta claro que los municipios latinoamericanos
no podrán prestar servicios urbanos ni
(mucho menos) promover desarrollos locales (sustentables)
sin autonomías (legales y reales) Ahora
bien, estas autonomías serán necesarias
pero insuficientes si no sirven como punto de
partida para la asociación y coordinación
a escala regional, tal vez los nuevos nombres
del municipalismo latinoamericano”4.
Según describe Enrique Orduña Rebollo,
en su “Historia del municipalismo iberoamericano”,
“En los últimos diez años
las perspectivas municipalistas de nuestros respectivos
países han cambiado poco a poco, aunque
de forma significativa, abriéndose cauces
a cuestiones como la participación ciudadana,
la democratización de las estructuras locales,
el reconocimiento de la autonomía municipal
y la descentralización, que antes estaban
excluidas o eran papel mojado en textos legales”5.
Siguiendo esta línea, varios municipios
de la metrópolis están preocupados
por el aggiornamiento de algunos instrumentos
legales que los ordenan. El próximo 14
de julio se desarrollará en Adrogué
(alte. Brown) un encuentro organizado por el COMCOSUR
para debatir temas referido s a autonomía
municipal, coparticipación y reforma a
la ley orgánica de municipios de la Provincia
de Buenos Aires. Durante la jornada, previo al
trabajo de los equipos técnicos, expondran
el Dr. Gustavo De Santis, Camarista en lo contencioso
administrativo, el Dr. Romero Bibiloni, coordinador
general de la Secretaría de Ambiente y
Desarrollo Sustentable de la Nación, el
Dr. Jorge Villaverde, diputado nacional y el intendente
de Florencio Varela y presidente de FAM, Julio
Pereyra. Además, confirmaron su presencia
los intendentes de Alte. Brown, Avellaneda, Berazategui,
Lanus, Lomas de Zamora y Quilmes.
El ID Metropolitano consultó al Lic. Walter
Romero, Secretario de Planificación, Capacitación
y Desarrollo Local de la Municipalidad de Avellaneda,
sobre el significado de este encuentro y de la
autonomía municipal. Romero aseguró
que “en el COMCOSUR estamos trabajando en
la creación de un espacio en el cual podamos
trabajar la idea de que no existe autonomía
sin sustento económico y financiero. Los
municipios del conurbano bonaerense tenemos la
más baja coparticipación “per
cápita” de la Provincia. La autonomía
debe conllevar la modificación de la metodología
de participación y percepción de
tributos coparticipables. Llegando ¿Por
qué no? A que el Nuevo Municipio (moderno,
tecnificado, capacitado y autónomamente
integrado al conjunto) sea quien recaude, procese
y transfiera los recursos a los que acceda, en
el marco de una unificación de bases de
datos y de tareas hoy superpuestas; mejorándose
la participación de todos los sectores
involucrados tanto en la demanda de servicios
como en los aportes al “Bien Público”
común. Se podrá así instaurar,
secuencialmente, principios de redistribución
progresiva del ingreso, imprescindibles para el
crecimiento económico con justicia y dignidad”.
Con este panorama, es de esperar que tanto en
la metrópolis como en el resto la Provincia
de Buenos Aires, se vayan adecuando los instrumentos
legales para que las instancias locales puedan
desarrollar un trabajo eficiente y eficaz y demostrar
que están a la altura del desafío
que implica gestionar localmente en tiempos de
la globalización.
1
Graglia, Emilio “Municipalismo y regionalización
en Argentina: el caso de Córdoba”,
publicado en Dialogo Político – publicación
trimestral de la Honrad-Adenaur-Stiftung A.C.,
Año XXIII – N° 1 – Marzo,
2006.
2 Para más
información, www.prensajulioalfonsin.blogspot.com
3 Síntesis
del seminario “Intermunicipalidad, una herramienta
para la gobernabilidad y el desarrollo de los
territorios en Argentina” , realizado en
la Ciudad de Buenos Aires los días 6 y
7 de septiembre de 2005.
4 Idem
5Orduña Rebollo, Enrique “Historia
del municipalismo iberoamericano”, publicado
en revista virtual Provincia y tomado de www.saber.ula.ve/cieprol/provincia
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