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Un intercambio de mails permitió la entrevista.
El eje propuesto: la gestión de los residuos
urbanos metropolitanos y las expectativas generadas
por los gobiernos de provincia de Buenos Aires
y Capital Federal sobre la posibilidad de encontrar
soluciones. ¿Se han avanzado casilleros?
La respuesta en manos de Suárez, experto
en la temática.
:
En las elecciones de 2007, y en las primeras
semanas de 2008, se generaron expectativas sobre
el futuro de la gestión de los residuos
sólidos urbanos (RSU) en la metrópolis
Buenos Aires. Los candidatos en provincia y Ciudad
hablaron sobre la necesidad de acuerdos; hubo
reuniones entre representantes de los gobernantes
elegidos. ¿Se avanzó en algo o se
sigue igual que antes?
Francisco Suárez: No se avanzó
en acuerdos interjurisdiccionales entre la Ciudad
y la Provincia, el tema de los residuos salió
de las prioridades de la agenda pública
metropolitana para las actuales autoridades. Los
conflictos implícitos o explícitos
entre ambas jurisdicciones tuvieron como ejes
la necesidad de Ciudad de utilizar nuevas tierras
de la provincia para disponer en dos nuevos rellenos.
Por su parte, las autoridades de la provincia
oscilan entre obtener un canon económicamente
favorable o bien prohibir el ingreso de los residuos
porteños. En este sentido, recientemente
se presentó un proyecto de ley en la provincia
que prohíbe a partir del 1° de enero
de 2010 el ingreso a territorio bonaerense de
residuos generados en jurisdicciones extrañas
a la misma. También establece la disolución
del CEAMSE y su reemplazo. El proyecto impulsó
la huelga de los trabajadores del CEAMSE. Todos
estos movimientos pueden interpretarse como una
pulseada que tiene más bien objetivos económicos
y corporativos que la búsqueda de encontrar
una solución a la problemática metropolitana
de los residuos.
:
Mientras tanto, la CEAMSE recibe más basura,
los vecinos se quejan por los rellenos, sigue
el colapso en otros rellenos ¿Qué
pensás que puede ocurrir este año?
¿Cómo se sale de la actual situación?
FS: A mi criterio sólo la presión
de las comunidades locales que viven en las inmediaciones
de los rellenos impulsaría el cambio si
logran actuar en forma coordinada. Si en el 2005
se estimó algo más que una década
de capacidad de recepción de los rellenos
existentes, el tiempo ha corrido sin medidas que
le den una solución de largo plazo a la
gestión de los RSU. Peor aún, el
cierre previsto de los relleno de Ensenada y Gonzalez
Catán, acortarían los plazos para
tomar medidas. El panorama recesivo de este año,
anticipa una reducción en el flujo de los
residuos y podría atenuar el conflicto,
pero solo atenuarlo.
:
Hace un par de años, Fundación Metropolitana
trabajó - vos participaste activamente
- en la elaboración de un plan integral
para la gestión de residuos. ¿Se
ha avanzado en algo de lo planteado? Pienso en
los planes de reducción de basura, en la
integración entre instancias estatales
(municipios, provincia, ciudad), en alternativas
como el reciclaje, la recuperación, en
las políticas de educación ambiental.
FS: No se avanzó. Por ejemplo,
las actividades alternativas de reciclaje realizadas
por cooperativas tienen aún una incidencia
marginal. Entiendo que las medidas de la Ciudad,
la Pronvicia y el CEAMSE, apuntan a la continuidad
del sistema de disposición final y, adicionalmente,
apuntan a la contención social.
:
Tanto la academia como la sociedad civil son actores
importantes al momento de reclamar, rechazar y
hasta plantear políticas alternativas.
Sin embargo, no pueden avanzar en la articulación
política necesaria para que esos planteos
trasciendan en leyes, en políticas de Estado.
¿Lo ves así, cuál es tu reflexión
al respecto?
FS: La conjunción de la sociedad
civil con la academia logró impulsar leyes
innovadoras como la ley 992 y la 1854 en la Ciudad
de Buenos Aires. Ambas destinadas a promover el
reciclado con inclusión social. Pero falta
voluntad política para implementarlas y
compromiso con los problemas de carácter
metropolitano. La sociedad civil creció
mucho en la reflexión y capacidad de acción
sobre la cuestión de los residuos, pero
a las medidas las toma el Estado, sea por acción
o por omisión.
:
La CEAMSE es una institución estatal que
lleva más de tres décadas ocupándose
de la disposición final de RSU metropolitanos.
Es, por un lado, una experiencia que complementa
jurisdicciones que en parte ha funcionado. También,
es criticada desde diferentes espacios. ¿Cuál
es tu evaluación sobre su trayectoria y
su actualidad? ¿Debe pensarse en la necesidad
de otra institución, radicalmente diferente?
FS: La estructura jurisdiccional del
CEAMSE es adecuada, sus objetivos en materia de
tratamiento de los residuos se mantuvieron sin
cambio desde su inicio, su eje es la disposición
final, el cambio debe orientarse a pensar la gestión
desde la generación, desde allí
minimizar, recuperar, reciclar y adicionalmente
disponer. Este cambio demora años porque
hay que montar un nuevo sistema con el acompañamiento
de sociedad. Es fundamental para este cambio una
ley de envase para lograr la responsabilidad empresaria
de los residuos que generan los productos industriales.
¿Si hay que cambiar de entidad? La estructura
del CEAMSE tiene que continuar, lo que se puede
hacer es una entidad que la supere y la contenga,
un supra-CEAMSE.


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