|
Uno de los momentos centrales del VI Foro Metropolitano “Construyendo diálogos para la Gran Buenos Aires”, que tuvo lugar el pasado 24 de noviembre, fue el desarrollo de los “foros temáticos” dedicados esta vez a las principales problemáticas de la agenda regional. Participaron especialistas, funcionarios y referentes sociales. A continuación, las conclusiones sobre la situación urbana, la gestión de residuos urbanos, la cuenca Matanza – Riachuelo y la implementación del sistema SUBE.
Durante toda la mañana, los más de 200 participantes al VI Foro se distribuyeron entre alguno de las cuatro comisiones. A saber:
“Movilidad, transporte de personas: ‘¿SUBE, solo por las monedas?’”: con la coordinación de Andrés Borthagaray (del Instituto para la Ciudad en Movimiento);
“Cuenca Matanza Riachuelo: ‘ACUMAR 2006 - 2009, un balance imprescindible’”: con la coordinación de Andrés Napoli (director de Fundación Ambiente y Recursos Naturales);
“Residuos Sólidos Urbanos (RSU): ‘Hacia un nuevo convenio’”: Pedro Del Pedro, presidente de la institución convocante, compartió la propuesta de Fundación Metropolitana de un “nuevo convenio” entre la provincia de Buenos Aires y la Capital Federal para la gestión de los residuos sólidos urbanos de la metrópolis Buenos Aires;
“Habitar la metrópolis: ‘Crisis y necesidad de otra mirada’”: bajo la supervisión de Raúl Fernández Wagner (de la Universidad Nacional Gral. Sarmiento) se debatirá la actual situación habitacional de la región, pensando los modos en los que se “habita la ciudad”.
En la segunda parte de la jornada, fue el turno para la puesta en común de los debates y las reflexiones de los diferentes “foritos”. A continuación, resumimos las conclusiones y los aportes en cada tema de la agenda metropolitana.
SUBE
En una de las comisiones los presentes debatieron sobre la implementación del Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE) dispuesta por el Gobierno nacional ante la ausencia de monedas. ¿Pero sólo eso? Los foristas fueron más allá: “El SUBE es mucho más que un medio de pago, es una política de transporte a largo plazo”, concluyeron.
Luego, acordaron en diferentes ejes:
avanzar en la integración todo el sistema de transporte de la metrópolis Buenos Aires (tren, subte, colectivo, peajes);
lograr una mayor equidad distributiva, apuntando al subsidio a la demanda e implementando, por ejemplo, una tarifa social;
planificar con mayores y mejores datos la política de transporte;
optimizar la calidad del servicio al aumentar la velocidad de los recorridos (disminuyen tiempos muertos en las paradas);
mejorar el control de los servicios prestados por las empresas de transporte (si se articula su uso con otras tecnologías como el GPS).
Sobre el Riachuelo
En simultáneo, otro grupo de participantes al VI Foro intercambió pareceres sobre la Autoridad de la Cuenca Matanza Riachuelo (ACUMAR), creada por ley como responsable de las acciones destinadas a sanear la cuenca. Los presentes hicieron un balance de la gestión de la ACUMAR.
Por un lado, destacaron los siguientes problemas:
inexistencia de acuerdos interjurisdiccionales;
poder de policía “insuficiente” e “ineficiente”;
ausencia de voluntad política para lograr objetivos específicos, falta de interés político;
circulación “errática” de la información y ausencia de una estructura acorde y de un plan estratégico de comunicación;
inexistencia de “una conciencia interjurisdiccional”, lo que desalienta la participación responsable de los distritos: “si nadie es culpable, nadie se hace cargo”, graficaron los intervinientes.
Hecho el diagnóstico, los especialistas, funcionarios y referentes de ONG interesadas, propusieron:
hacer un inventario a todo nivel, fundamental para poder planificar y administrar un plan eficaz;
dotar de contenidos a la ACUMAR, a partir de las normas existentes;
plantear como requisito de habilitación para cualquier industria un certificado ACUMAR;
alentar la concientización social, poniendo énfasis en los planes educativos.
Qué hacer con la basura
En este forito dedicado a la gestión metropolitana de los residuos sólidos urbanos (RSU), Fundación Metropolitana compartió su propuesta que, entre otros puntos, plantea un “nuevo acuerdo” en Ciudad y Provincia de Buenos Aires. En la actualidad, es la CEAMSE, una entidad pública interjurisdiccional, la que se ocupa de la disposición final de los RSU metropolitanos. Ese esquema nacido en 1977 se muestra insuficiente para los desafíos actuales.
El debate arrojó las siguientes primeras conclusiones: los RSU son una problemática compleja, de carácter regional y de flujo continuo; el sistema de gestión creado por Cacciatore – Saint Jean de 1977 (CEAMSE) que gestiona sólo disposición final por relleno indiscriminado de basura “esta agotado”. Ese agotamiento se debe a que el sistema “desresponsabiliza” a los generadores en la minimización y separación y, al mismo tiempo, desdeña de las políticas de reciclado y recuperación de los municipios.
En definitiva, coincidieron los presentes en proponer un nuevo acuerdo entre provincia y Capital Federal contemplando los siguientes puntos:
la creación del Sistema de Gestión Integral de RSU-AMBA;
la constitución de una “Agencia Ambiental Metropolitana”;
la aprobación de “pautas operativas” para la Agencia;
la aprobación de una “Campaña Metropolitana” de concientización social sobre la temática;
la aprobación de un Coincidencias fundacionales de la nueva etapa.
Cómo se habita la metrópolis
En este “forito” se discurrió sobre los modos en los que se distribuye el suelo en la región metropolitana Buenos Aires. Un primer diagnóstico: “En la metrópolis están teniendo lugar importantes procesos residenciales; en los últimos 20 años se modificó el patrón residencial en Argentina producto de transformaciones sociales, políticas y culturales, cuya complejidad amerita un nuevo abordaje”, acordaron.
En ese marco de cambios, los presentes propusieron:
Desarrollar núcleos residenciales para proveer a los sectores populares que no estén consolidados habitacionalmente;
Promover el desarrollo urbano en el marco del Derecho a la Ciudad;
Coordinar y articular institucionalmente a todos los municipios de la Región Metropolitana;
Proponer la participación de los actores involucrados directamente en las discusiones normativas;
Implementar instrumentos para regular el mercado inmobiliario generando nuevos actores de con distintas necesidades.

|