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“Las regiones se constituyen
a partir de la articulación de distintos territorios
locales de acuerdo con ciertos parámetros que los homogenizan
desde la perspectiva del desarrollo, a saber: cuestiones físicas,
geomorfológicas o económicas. En todos los casos
tanto la constitución de la región como el grado
de unificación en su interior y la propia política
de desarrollo, dependen de la voluntad política de
los gobiernos locales y de la vocación y actitud de
los distintos actores sociales involucrados en el proceso.
Si bien la región es una unidad en sí misma,
puede contener en su interior ciertas heterogeneidades que
aconsejen subdividirla en unidades operativas: las unidades
territoriales para el desarrollo (UTD). Estas se definen cuando
existen una o más cuestiones particulares que afectan
sólo a una parte o área geográfica de
las que integran la región y cuando, además,
dichas cuestiones demandan intervenciones diferenciadas. Esto
implica la formulación de dos tipos de políticas
de intervención: las generales, destinadas a operar
en el nivel de la región en su conjunto, y las particulares,
concebidas para operar en el nivel de las UTD, si bien ambas
deben formularse y ejecutarse de manera coordinada a fin de
garantizar la eficacia y la eficiencia de las acciones"
Rubén Guillén y Nelba Principi,
"Las partes y el todo", Secretaría de Desarrollo
Económico de la Ciudad de Buenos Aires, Buenos Aires
1999.

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