“Hay problemas que han tenido en la ciudad metropolitana un espacio privilegiado de surgimiento pero que se resuelven privadamente sin convertirse en cuestiones o, si se convierten en cuestiones, lo hacen localmente. El fortalecimiento de las soluciones individuales y la escasa “visibilidad metropolitana” que tienen estas cuestiones, expresan la falta de institucionalización del fenómeno metropolitano como ámbito de gestión, en el sentido de representar una orientación pública del desarrollo (...) Se parte de un concepto de los aspectos institucionales de la gestión metropolitana que supere su simple dimensión organizativa. Vale hacer una aclaración entre institución y organización: las instituciones son normas y reglas que estructuran la acción y las organizaciones, en cambio, son órdenes concretos, determinados por los individuos y los recursos que las integran, creados para la consecución de fines particulares y específicos. En ese sentido, se propone pensar la gestión metropolitana, la agenda metropolitana, como una matriz integradora de aquellos escenarios, a partir de los cuales ir construyendo un proyecto metropolitano incremental, gradual y parcial, entendiéndolo como un proceso y no como un acto fundacional y totalizador. Esto no implica que sea innecesario pensar en un organismo de coordinación metropolitana, lo que intenta es identificar las condiciones que den lugar a su viabilidad”.

Andrea Catenazzi. Instituto del Conurbano, Universidad Nacional Gral. Sarmiento,
durante las II Jornadas UGYCAMBA, julio 1999.