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“Una regionalización que
carezca de poder político es solamente teórica
y más propia de la mentalidad de los años 60
que de la de este fin de siglo. En los países donde
estos intentos tuvieron éxito (España y Gran
Bretaña, por ejemplo) las regiones debieron constituirse
como un nuevo nivel de gobierno y en esos casos las decisiones
estuvieron avaladas por fuertes características históricas
concurrentes (tradición, lenguaje, etnias, etc.) Este
no es el caso de Argentina en la cual la genuina federación
política sólo reconoce como origen a las provincias.
Los intentos de regionalización se han sobrepuesto
a ellas según la visión particular que tuvo
cada gobierno nacional y no como un reclamo basado en una
tradición de fuerte raigambre en la conciencia popular
colectiva”.
Arq. Odilia Suárez, tomado de “El
territorio argentino”, Buenos Aires 1999.

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